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Alejandra de la Torre: momentos, ideas y maneras de ver la vida

Alejandra de la torre

Alejandra de la Torre es una artista que tiene un concepto muy claro, ella ahonda nuestra memoria y a través de la representación de objetos hace que cuestionemos nuestro andar en el mundo. Los objetos que aparecen en sus obras funcionan como anclas en el tiempo de nuestra existencia.
Conozcamos más la historia y motivaciones de esta joven promesa.

Entrevista a Alejandra de la Torre

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Hola Alejandra, ¿cómo estás? Nos encantaría iniciar esta entrevista preguntándote sobre tus primeros contactos con el arte, tal vez alguien en tu familia te impulsó desde pequeña…

Muy bien gracias. Sí, esa persona fue mi abuelo quien siempre fue un apasionado del arte. Él era director de un banco, pero en cuanto todos sus hijos fueron independientes, lo dejó todo y se dedicó a la pintura que fue siempre su gran pasión. 
De pequeña y por diversión empecé a pintar. Creo que mi abuelo vio que mi creatividad y mi “pasión” por el dibujo y el color era diferentes al de otros niños, así que empezó a comprarme diferentes blocs de dibujo, libros de arte, material de todo tipo, incluso me llevaba con él a diferentes parques de Valencia para poder copiar las estatuas que encontrábamos.
Yo disfrutaba muchísimo de poder aprender con él y de tener todo ese material para experimentar. Fueron momento inolvidables.

¿Cuéntanos cómo esa niña que jugaba con colores se ha ido convirtiendo en artista?

Desafortunadamente mi abuelo murió cuando yo tenía 9 años. No obstante seguí usando los libros que me había comprado para aprender a dibujar, con medidas, cuadrillas, plantillas, ya que era algo que me encantaba. 
Frente a mi casa en Castellón había una pequeña escuela de arte, donde me colaba por las tardes a aprender de los más mayores. Pude acudir durante un tiempo porque nadie imaginó que una niña pequeña entraba a las clases sin pagar, hasta que se dieron cuenta y amablemente me explicaron que no podía estar ahí (risas). En realidad, mi madre no me inscribió a esas clases, no porque no quisiese si no porque ya iba a 3 tipos diferentes de danza y no podía con más actividades extraescolares, aunque la verdad es que yo siempre encontré pequeños momentos para colarme en la escuela.
Siempre he sido buena en ciencias y ha sido algo que me ha gustado mucho. Fui de la última generación que estudió BUP y COU, elegí estudiar ciencias puras y en el momento que tuve que estudiar COU, fue cuando decidí dejar el instituto en el que estudiaba y pasarme a la escuela de artes, para estudiar segundo curso de Bachillerato Artístico y de esa manera prepararme para la prueba de ingreso en la universidad y estudiar Bellas Artes. Hay que recordar que cuando yo empecé a estudiar Bellas Artes, aunque tuvieses la nota de ingreso era indispensable pasar las pruebas de “aptitud artística” y si no las pasabas no podías estudiar la carrera.

¿Cuánto tiempo tardas en hacer una obra? cuéntanos el proceso…

No tengo un tiempo concreto, a veces tardo en pintar un cuadro una semana y otras veces 10, 12, 15 días, depende… pero sí que es verdad que mi proceso suele ser siempre el mismo. 
En primer lugar, no suelo trabajar en piezas sueltas a no ser que sea un encargo, prefiero trabajar en proyectos. El primer paso es pensar en la idea: de qué quiero hablar y cuál es mi punto de vista en relación con esa idea. Suelo investigar sobre el tema, para desarrollar la parte teórica y llegar a mis propias conclusiones que son las que expresaré a través de mi obra.
Una vez definida la idea que quiero desarrollar, pienso en cómo expresarla, cuál será la mejor forma de representarla plásticamente…. ¿Una serie de pinturas? ¿Obra en papel? ¿Una instalación? ¿Un muro? En mi obra los soportes y la forma en la que diseño una obra le aportan diferentes connotaciones, la elección del soporte es igual de importante que el elemento a representar, es decir, si la obra está realizada en papel y no en lienzo, no es un capricho es algo pensado y meditado.
Una vez desarrollado el tema y definida la forma plástica que va a tener la obra u obras, paso al proceso de realización, el cual será más o menos laborioso con relación al tipo de proyecto.

Tu técnica es mixta, cuéntanos qué materiales utilizas.

Desarrollo mi obra apoyándome en la pintura, pero combinando esta con otras técnicas como el dibujo, la serigrafía, la transferencia e incluso la presencia de objetos físicos, creando instalaciones donde los diferentes elementos y técnicas se nutren las unas de las otras, marcando el ritmo de la mirada del espectador.
Uso de material y técnicas que podríamos clasificar como “no nobles”: materiales comunes, como hojas de libreta, papeles que encuentro entre libros antiguos, cuartillas, tickets, etc. incluso técnicas que todos aprendimos en la asignatura de plástica, se entremezclan para aportar ese toque de cotidianidad a la pieza, acercando al espectador mediante elementos que le son comunes.

¿Por qué consideras que un coleccionista debería adquirir una obra tuya?

La verdad es que utilizar la palabra “Debe” me parece un poco fuerte, pero también es verdad, que mi obra se desarrolla a través de la memoria colectiva. Con muchas de mis piezas pretendo poner frente al espectador, ciertos objetos que le hagan ese “click” en el cerebro y les traigan a la memoria recuerdos y momentos que tenían olvidados. 
Mi propósito no es reactivar esos recuerdos desde un punto de vista melancólico, si no hacer sentir cosas que teníamos olvidadas: ideas, momentos y formas de ver la vida que quizás queramos o debamos volver a sentir en el presente.

¿Qué te gustaría decir a las personas que adquieren tu obra?

No creo que haya nada concreto que decir. Mi obra trata de temas cotidianos, de observar lo más simple como forma de estudio de la sociedad. De mi forma de ver la vida que es muy similar a la de muchos. Es un análisis de lo que consideramos normal o no normal en relación a nuestro entorno y nuestras vivencias.

Dinos por qué has elegido abordar el tema principal de tu obra. ¿Qué quieres explorar con ese tema? 

Un día tuve una experiencia que me hizo cuestionar el apego que tenía hacia mis posesiones. Desde ese día empecé a investigar los vínculos que desarrollamos las personas con los objetos que nos rodean, sobre la necesidad de retener y los límites entre la posesión y la obsesión. Me apasionó el estudio del límite establecido entre lo que se considera normal y lo enfermizo ¿qué delimita una cosa de la otra?
A partir de esa investigación fui tratando el tema de una forma más específica, centrándome sobre todo en los actos cotidianos relacionados con diferentes formas y motivos de acumulación, desde la conservación de recuerdos hasta otros como el coleccionismo.
El apego, la acumulación, el miedo al vacío, la obsesión, el concepto de posesión y la memoria, son palabras claves de mi trabajo.

¿Qué premio o beca que has conseguido consideras que ha sido el hito más importante en tu carrera artística?

He tenido la suerte de disfrutar de varias becas al largo de mi carrera gracias a las cuales he podido desarrollar proyectos que luego me han permitido exponer en galerías de Europa y Estados Unidos.
Destacaría la beca 3CMCV del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y las becas Habitat Artístic de Castellón.

Alejandra te agradecemos mucho esta entrevista, siempre es interesante conocer más a profundidad las motivaciones del artista y así tener más herramientas para conocer su obra. Sin duda tu arte refleja esa investigación y sentimiento de reflexión. ¿Te parece bien incitar al público para que te hagan alguna pregunta?
¡Claro que sí!
Gracias por todo de nuevo y si tienen alguna pregunta escribirla en los comentarios que Alejandra estará encantada de responderos y si queréis ver toda su obra podéis hacer click en este enlace que lleva a su perfil en Saisho.

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