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Cómo empezar a COLECCIONAR ARTE. Consejos y motivos

coleccionismo de arte

Existe la tendencia a pensar que coleccionar arte es una decisión que se realiza con la intención de invertir. Sin embargo, la historia ha demostrado que son muchos los coleccionistas que empiezan sus colecciones impulsados por otros motivos menos conocidos.
No es fácil llegar a tener una gran colección de arte. Según Michael Findlay, galerista, art dealer y escritor, “una gran colección no es aquella que contiene todos los nombres adecuados, sino aquella en que cada obra tiene un significado para sus propietarios y proporciona una satisfacción y alegría constantes”. Es por eso que el recorrido del coleccionista siempre sigue caminos distintos, en función del carácter de cada persona y su manera personal de proyectarse en el arte.
A todos los coleccionistas se les presupone un cierto grado de amor por el arte. Pero además, existen muchas otras razones legítimas —o combinaciones de razones— que los empujan a iniciar sus propias colecciones.

Consejos para comenzar tu colección de arte

Independientemente de las razones por las que quieras comenzar tu colección de arte, existe una serie de consejos y pautas que cualquier nuevo coleccionista debería tener en cuenta:

  1. Identifica cuáles son tus gustos

    Saber qué es lo que nos gusta es la primera regla para comenzar a comprar arte. Conocerse a uno mismo en ese aspecto da mucha seguridad y delimita de forma natural nuestro radio de búsqueda, facilitando mucho las cosas. Una, por no decir la cuestión clave a la hora de comprar una obra de arte, es que esa obra te enamore. Al fin y al cabo tendremos que convivir con las obras, así que si realmente nos emocionan nunca habrá sido una mala inversión, aumente su precio o no con el tiempo. Por ello, como veremos más adelante es importante dejarse asesorar y visitar centros de referencia artísticos.

  2. Mantén la mente abierta

    Los gustos, al igual que la personalidad evolucionan con los años y, aquello que un día nos gustó mucho puede pasar a resultarnos neutro o aburrido, mientras que lo que nos parecía extraño y desconocido puede resultarnos interesante. Así, a pesar de conocer tus gustos, mantén la curiosidad por lo nuevo, y por las nuevas tendencias dejando una puerta abierta a nuevas adquisiciones que mantengan viva tu colección.

  3. Pregunta sin miedo y aprende

    Cuanto más conoces un tema más lo disfrutas y más cómodo te sientes cuando tienes que tomar decisiones de compra. Lo mismo pasa con el arte. A medida que te vayas informando y tu experiencia se vaya acrecentando más abierto estarás a lo nuevo y eso se reflejará en tu colección, que irá adquiriendo poco a poco más personalidad y coherencia.

  4. Conoce las reglas y el funcionamiento de los players y del mercado del arte

    Visita galerías, museos y fundaciones. Acude a los eventos, exposiciones, ferias… que se organicen y habla con expertos u otra gente interesada por el mundo del arte. Asimismo, intercambia opiniones y recomendaciones con otros aficionados como tú. Es un mundo muy divertido y desde dentro se disfruta aún más. Asimismo, ponerte en el mapa como coleccionista aumentará el valor de tu colección.

  5. Especialízate

    Cuanto más definida sea una colección de arte mayor coherencia y, por lo tanto, más interesante. Los grandes coleccionistas suelen centrarse en temas concretos, como una época o estilo, o en conceptos más elaborados como “mujeres latinoamericanas de la segunda mitad del siglo XX”. Sin embargo, este consejo es subjetivo ya que si bien es cierto siempre es más potente a nivel de discurso contar con una colección con un criterio muy definido, encasillarse en una época o discurso puede hacerte perder cierta motivación a la hora de evolucionar y aprender de más corrientes o épocas culturales.

  6. Ten en cuenta no solo lo visual sino también el discurso

    Lo que te hará dar el salto a ser un verdadero coleccionista será el descubrimiento de artistas y obras que aparte de llamarte la atención por la potencia visual lo hagan por la potencia del discurso o el proceso de investigación. Lo que diferencia a los artistas contemporáneos de los artistas centrados en la venta por diseño, es el proceso evolutivo de su trabajo, sus procesos de investigación tanto técnico como temático, el riesgo que asumen al innovar y el no limitarse a crear obras vendibles visualmente sino buscar algo más allá que dé profundidad a la obra.

  7. Disfruta

    Éste es, sin duda, el requisito más importante. El arte es un placer y eso debe trasladarse a una colección.

Si quieres no solo empezar sino mantener a largo plazo una colección única y de la que te sientas orgulloso es importante seguir los consejos que os hemos indicado.

Motivos para coleccionar arte

Pasión y amor por el arte

El que debería ser el mayor motivo para coleccionar obras de arte es la pasión y el amor por el arte. Michael Findlay habla de los “coleccionistas verdaderamente conocedores”, “personas que dedican una cantidad de tiempo significativa a buscar obras de arte, y al hacerlo adquieren un alto nivel de confianza personal”.
El viaje del coleccionista, como lo describe Leonard A. Lauder, es un proceso de aprendizaje sobre el arte, pero también acerca de la propia persona.
El verdadero conocedor de arte es capaz de hacer juicios comparativos de valor y calidad: “Los estilos pueden cambiar y los movimientos vienen y van, pero la calidad siempre será lo más importante”. A partir de su amor por el arte, cada coleccionista vive su recorrido de una manera diferente. En palabras de Juan Antonio Pérez Simón, coleccionista y presidente de la Fundación JAPS, para él “el arte se convirtió en una nueva meta en la que se hallaba un orden superior, el misterio del mundo que se manifiesta en las formas artísticas”.

Motivos decorativos

Otro motivo para coleccionar es el deseo de decorar, una práctica realizada a lo largo de los siglos y que todavía hoy, muchas de las personas que empiezan a comprar  obras de arte lo hacen con esta finalidad. De hecho mucha gente, es una vez tenida decorada gran parte de su casa cuando piensan iniciar una colección al darse cuenta que lo que más valor y personalidad aporta a su hogar es justamente estas piezas de arte.

Prestigio social

También existen coleccionistas que inician sus colecciones para adquirir mayor prestigio social. Abrir sus casas a otros coleccionistas o a marchantes de arte, o fundar una institución donde alojar sus colecciones, les permite aumentar su estatus social. Esta motivación se está viendo claramente por un lado en toda la clase alta de Medio Oriente (jeques que compiten entre ellos para crear las mejores colecciones privadas) y por otro nuevo ricos de los países occidentales que o bien provienen de la creación de start ups y de deportistas de élite o profesiones liberales que quieren ganarse un nombre y acceder a círculos más culturales.

Posibilidades de inversión

No obstante, fue a principios del siglo XX cuando se empezó a descubrir un motivo más para coleccionar arte: sus posibilidades de inversión. Acerca de este punto, no quiero extenderme ya que creamos ya contenido al respecto muy pormenorizado en este artículo. 
 
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